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La “Central Campesina del Sureste del Estado de México, Asociación Civil”, nace como respuesta a la gran desorganización política y social con el firme objetivo de abatir los altos índices de pobreza y marginación que sufrimos los habitantes de esta región del estado de México, generados por la falta de empleos y por la falta de oportunidades de educación, salud y vivienda, atendiendo a los principales problemas que aquejan a la región, con la esperanza de generar mejor bienestar para las familias.
No nos parece justo que perteneciendo a la entidad federativa donde se concentra la mayor riqueza económica del país y estando ubicados geográficamente a escasos 40 km de distancia de la capital mexiquense, existan aun viviendas de tipo prehistórico construidas literalmente piedra sobre piedra pegadas con lodo en algunos casos.
No es posible que los ancianos y los discapacitados para el gobierno federal, estatal y municipal, no existan y así es porque estos gobiernos ni los ven ni los oyen, encontrándose en el más espantoso de los abandonos convirtiéndose en una carga para sus respectivas familias que en muchas ocasiones, estas carecen de recursos económicos aun para llevarlos a su atención médica a los hospitales de gobierno.
No es posible que en la población del sureste del Estado de México, los padres de familia no cuenten con los recursos suficientes para la alimentación, vestido y preparación de sus hijos, por no contar con un empleo digno y bien pagado que les permita mejorar su nivel de vivienda y el de su familia.
Es cuestión de recorrer los hogares de la región y constatar los graves problemas que existen en la falta de empleos dignos, el alto índice de pobreza y marginación que se padece en todas las comunidades, cada una con sus propios problemas de salud, de inseguridad pública y de educación, con tristeza, se puede constatar con simples visitas a los terrenos de labor, las condiciones deplorables y el abandono en que ese encuentran los productores del campo.
Los campesinos con su trabajo y esfuerzo son la fuente principal de la alimentación humana, sin embargo, padece serios problemas para cultivar los terrenos, pues la escasez de agua, el deterioro paulatino de los suelos, la falta o muy poca utilización de maquinaria agrícola, los altos precios de los fertilizantes y los bajos precios de las cosechas, son las causas principales de la caída de la agricultura en la región y motivos suficientes para que los campesinos abandonen el campo.
Además de lo ya mencionado, en la región es urgente la remodelación o reconstrucción de las viviendas ya existentes, pero sobre todo es urgente la construcción de nuevas viviendas para los nuevos padres de familia que no tienen donde vivir.
Para los ganaderos la situación tampoco es halagadora, pues los altos costos de los alimentos para ganado impide la estabulación del mismo, el ganadero se ve en la necesidad de alimentar a su ganado llevándolo a zonas de libre pastoreo exponiendo a sus animales a caminar largas distancias sin tener lugares definidos para que el ganado pueda beber agua en épocas de sequía tiene el doble problema de la falta de agua y la falta de forraje verde.
Las instalaciones para que la juventud pueda practicar algún deporte se encuentran en condiciones deplorables, urge el mejoramiento de las unidades deportivas que ya existen y la apertura de nuevas instalaciones encaminadas a la formación de deportistas de alto rendimiento.
Existe un alto índice de emigración hacia la Unión Americana, sobre todo de los jóvenes que no encuentran aquí donde nacieron una fuente de trabajo bien pagado, la falta precisamente de empleos productivos bien pagados, es la razón por lo que se tienen que ir para buscar el bienestar de su familia.
En fin, son múltiples los problemas que existen sin resolver en la región sureste del Estado de México, podemos citar entre otros, problemas en el abasto de agua potable, de electrificación, de salud, de educación, de empleos y alimentación.
Tal vez uno de los problemas más sentidos por los habitantes de la región es el de la vivienda, es de carácter prioritario un programa de remozamiento o construcción de la vivienda para los habitantes que no cuentan con recursos para ello, de ser posible debiera dotárseles de los materiales necesarios de forma gratuita para la construcción o reconstrucción de sus viviendas.
En muchos hogares en la región, las amas de casa aún preparan los alimentos usando fogones que queman leña, no cuentan con estufas y tanques de gas, además el local que hace las veces de cocina ni siquiera tiene piso de concreto, visto desde cualquier ángulo, a esto no se puede llamar vivienda digna.
Las mujeres no cuentan con accesos a servicios de salud, las oportunidades de un empleo digno son escasas, existen para ellas pocas posibilidades de prepararse en instituciones de educación superior de acuerdo al desarrollo de su propias habilidades. |